Mi punto de partida antes de trabajar como programador
No crecí rodeado de hardware ni escribiendo código desde adolescente. Empecé del lado del marketing: gestionaba redes sociales, campañas publicitarias, WordPress y algunos plugins. Recién después empecé a aprender programación.
Ese punto de partida fue importante porque entendí que saber programar, estudiar programación y conseguir trabajo como programador son cosas distintas. Para pasar de una a otra, decidí tratar mi búsqueda como un proyecto: construir evidencia de lo que podía hacer y lograr que las personas correctas la vieran.
Mi background en marketing me ayudó con algo que después usé para buscar empleo: conseguir un cliente y conseguir trabajo tienen una parte en común. En ambos casos tenés que mostrar que entendés un problema y que podés aportar una solución.
Lo primero que hice: un LinkedIn enfocado en programación
Lo primero que hice fue crear y ordenar un LinkedIn orientado a programación. No quería que mi perfil se viera como el de alguien que hacía muchas cosas sin relación; quería que mostrara una dirección clara hacia desarrollo.
No me enfoqué en repostear ni en acumular likes. Publiqué cosas mías: avances, proyectos, resultados y certificados. La intención era que, cuando una persona de una empresa entrara a mi perfil, encontrara actividad y pruebas de que estaba construyendo experiencia.
En la práctica, cuidé estos puntos:
- Usá un titular y una descripción que reflejen el perfil que buscás construir.
- Mostrá proyectos, prácticas, cursos y certificaciones que aporten a programación.
- Publicá avances y resultados propios de forma constante.
- Mantené el perfil limpio: no llenes cada sección con experiencia que no aporta al objetivo actual.
Cómo conseguí material real para mostrar
Al principio no tenía certificados ni experiencia formal como programador que alguien pudiera validar. Lo que sí tenía eran trabajos y proyectos que podía mostrar. Publiqué páginas web que había hecho para clientes, resultados de SEO y SEM, y avances de lo que estaba aprendiendo.
La lección práctica fue clara: si todavía no tenés experiencia, podés crearla. Una opción es salir y ofrecer una página web o una solución sencilla a un negocio conocido, incluso si el primer proyecto no es pago. Después podés explicar:
- Qué problema tenía el cliente.
- Qué solución diseñaste y desarrollaste.
- Qué tecnologías usaste.
- Qué resultado obtuvo el negocio o la persona.
No esperé a que una empresa grande me diera permiso para empezar. Cada web publicada o resultado de un cliente se volvió una prueba de que podía llevar una idea hasta el final.
Portfolio, resultados y certificados: la prueba social que fui acumulando
El portfolio es el lugar donde organizás la evidencia de tu trabajo. Puede ser simple, pero debería mostrar proyectos, enlaces, capturas y una explicación breve de tu aporte.
Es probable que una persona de recursos humanos no revise cada detalle técnico. Aun así, saber que tenés portfolio transmite que hiciste proyectos y que te tomaste en serio tu perfil profesional.
También empecé a reunir certificados de JavaScript, Java, SQL y bases de datos. Los hacía en paralelo a los proyectos y los publicaba cada tanto. No fueron el centro de mi estrategia, pero ayudaron a mostrar continuidad mientras seguía aprendiendo.
Por qué en mi caso mandar CV no fue suficiente
Cuando estaba en la facultad veía que muchas personas buscaban trabajo usando solo el mismo método: mandar CV. Mi CV de esa época era muy básico, con pocos certificados y principalmente proyectos. Por eso entendí que no podía depender únicamente de ese documento.
El CV funciona mejor como una pieza dentro de un sistema: LinkedIn con actividad, portfolio, proyectos, contactos y una historia clara sobre lo que hiciste. Cuando alguien ya vio tu trabajo o llegó a tu perfil por una recomendación, el CV ayuda a formalizar el proceso; no tiene que hacer todo el trabajo por sí solo.
La práctica que seguí para buscar empresas
En vez de postularte sin dirección, armá una lista de empresas que te interesen. Pueden ser estudios de software, agencias, empresas de producto o compañías de tu ciudad que tengan equipos de tecnología.
Podés llevar la lista en una planilla simple con:
- Nombre de la empresa.
- Ciudad o modalidad de trabajo.
- Tipo de proyectos y tecnologías que usan.
- Personas relevantes que encontraste en LinkedIn.
- Fecha en que conectaste, escribiste o aplicaste.
Así convertís la búsqueda en un proceso que podés seguir y mejorar, en lugar de depender de mandar CVs al azar.
Cómo busqué a las personas correctas en LinkedIn
Entrá a la página de una empresa en LinkedIn y revisá la sección de empleados. Ahí podés encontrar desarrolladores, líderes técnicos, recruiters o personas que ya trabajan en el área que te interesa.
La idea no es sumar cientos de contactos al azar. Es preferible tener una red más chica de personas vinculadas a las empresas y al sector donde querés entrar. Primero construí un perfil con proyectos y publicaciones; después conectá, seguí a esas personas y participá de forma genuina.
Con el tiempo, podés enviar mensajes breves y respetuosos cuando haya un motivo concreto: una vacante, una publicación, una consulta sobre el área o una presentación de un proyecto relevante.
El networking que apliqué para generar oportunidades
Muchas oportunidades aparecen cuando coinciden dos cosas: la empresa necesita alguien y una persona conoce tu trabajo o puede recomendarte. Por eso el networking no es opcional; es parte de buscar trabajo.
No hace falta mandar mensajes masivos ni insistir de forma invasiva. Alcanzan conversaciones normales, conexiones bien elegidas y actividad constante que muestre qué hacés. La mejor conexión es la que llega después de que tu perfil ya comunica valor.
El proceso práctico que repetiría hoy
- Decidí que quería trabajar como programador, no solo estudiar programación.
- Ordené un LinkedIn técnico y empecé a publicar evidencia propia.
- Mostré webs, resultados de clientes y prácticas que ya había hecho.
- Fui construyendo portfolio y prueba social.
- Sumé certificados mientras avanzaba con Java, SQL y bases de datos.
- Busqué empresas de software de mi zona y las organicé en una lista.
- Identifiqué en LinkedIn a las personas que trabajaban ahí y construí conexiones relevantes.
- Usé el CV como un complemento de ese trabajo previo.
Mi contexto fue Salto, Uruguay, donde no había tantas empresas de programación como en una ciudad grande. Por eso esta forma de buscar, mostrar trabajo y crear conexiones fue especialmente importante. Si tu contexto es distinto, adaptá el proceso; lo valioso es ejecutar, aprender y convertir lo que hacés en evidencia visible.
Próximos pasos
- Mirá el video completo en YouTube para ver el proceso y ejemplos reales.
- Si buscás una guía más general, revisá los 3 pasos para encontrar trabajo como programador en 2026.
- Elegí un proyecto que puedas terminar esta semana y publicá el resultado en tu perfil.